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Hábitos y rutinas simples que te ayudarán a escribir más

Solo hay una manera de convertirse en un excelente escritor, y es a través de mucha práctica.

Algunas personas nacen con talento y la escritura les resulta fácil. Pero, incluso los escritores más talentosos tienen que trabajar muy duro para dominar el arte.

Los expertos sugieren que se necesita tiempo y repetición para desarrollar un hábito. Cuando repites una acción, tarde o temprano se convertirá en parte de lo que eres.

Todos los escritores soñamos con escribir miles de palabras al día, publicar varios libros al año y verlos en la cima de las listas de los más vendidos.

Soñar es fácil y no todas las personas tienen el impulso de dar los pasos necesarios para convertir esos sueños en realidad.

Ya lo dijo James Clear en su libro Hábitos Atómicos: “La forma más práctica de cambiar quién eres es cambiar lo que haces”.

A pesar de nuestra complejidad, los seres humanos somos criaturas de hábitos.

Un hábito es un comportamiento que se fija a través de la repetición. Como lavarse los dientes o dormir a determinadas horas.

Un buen hábito de escritura te llevará a desarrollar y mejorar tus habilidades y a ser más productivo.

Es solo cuestión de tiempo y paciencia.

Si alguna vez has querido convertirte en escritor, quiero compartir contigo mi experiencia personal y enseñarte los hábitos que tuve que desarrollar para ello.

Escribe todos los días

¿Quéeee?

Sí, leíste bien. TODOS-LOS-DÍAS.

Lo sé. La simple idea de sentarte todos los días frente al computador (o al cuaderno de notas) es intimidante.

Eres una persona ocupada con una vida ocupada. Y dedicarle tiempo a la escritura puede ser difícil. Especialmente al inicio, cuando no estás acostumbrado.

Pero, realmente no es tan complicado.

Adelanta tu despertador el tiempo que creas necesario si decides escribir en las mañanas.

Si eres noctámbulo, escribe durante 30 o 60 minutos antes de irte a la cama.

Descubre tus propios tiempos y ritmos

Algunos escritores dedican 30 minutos y otros 90 minutos diarios a escribir. Algunos escriben 2000 palabras al día y otros 500.

Escribir es algo que la gente siempre quiere hacer. Pero mañana.

La disciplina es una regla fundamental si es que en serio quieres escribir un libro. Ya sea de ficción o no ficción.

Escribir es como hacer ejercicio. Es mejor hacerlo regularmente que tratar de permanecer todo el día en el gimnasio una vez por semana.

Administra tu tiempo

La escritura no solo es un desafío, es también una búsqueda interna.

Cuando te sientas a escribir, demuestras que estás lo suficientemente apasionado sobre un tema como para dedicarle un tiempo considerable.

Revisa tu agenda y dedica períodos exclusivos a la escritura. Haz que sea parte de tu día a día como cualquier otra actividad.

Existe una creencia alrededor de los escritores que señala que generalmente se sientan en sus escritorios desde las 6 de la mañana y se levantan hasta tarde en la noche. Que escriben sin parar, sin descansar.

Bueno, es la única manera en la que alguien puede escribir 5000 palabras diarias, ¿cierto?

La verdad es que no es así.

Uno de mis principales trucos (y el de muchos otros escritores) consiste en dividir el tiempo en porciones o bloques destinados a desarrollar cada una de mis tareas.

De esta forma, por ejemplo, solamente me dedico a escribir de 7 a 8 de la mañana y, posteriormente, de 5 a 6 de la tarde. En el medio realizo otras actividades.

Esto me ayuda a establecer control y balance, y trabajar en diferentes proyectos sin descuidar ninguno.

Reservar la misma hora todos los días también hará que tu cerebro esté listo y preparado para colaborar contigo. Así como cuando empieza a darte hambre al medio día, el hábito hará que comiences a necesitar escribir antes de la hora fijada.

Depende de ti encontrar el horario en el que te sientas más cómodo y productivo.

Es importante que tengas en cuenta que en ese horario, en esos 30, 60 o 90 minutos, debes dejar de preocuparte por tu pareja, por los niños, por darle de comer al gato, o por los platos que están sin lavar.

Además, te recomiendo que si vives con otras personas, les informes que no estarás disponible para nadie en los próximos minutos para evitar interrupciones.

Registra las horas que dedicas a escribir durante el día para que sepas cuánto eres capaz de producir en un periodo determinado. Así podrás establecer y cumplir tus objetivos.

Despídete de la multitarea

Cuanto más te sumerjas en lo que escribas, más podrás escribir.

Si intentas escribir, mantener una conversación por chat, ver televisión, revisar Facebook y otra docena de actividades al mismo tiempo, seguramente no harás bien ninguna de ellas.

Está comprobado que cuando realizas múltiples tareas a la vez, tu cerebro tiene que estar cambiando de enfoque en cada momento. Lo que genera un gasto importante de energía.

En tus sesiones de escritura, escribir será lo único que debe ocupar toda tu atención.

Aumenta lentamente el tiempo de escritura a medida que pasan los días y pronto te resultará fácil desconectarte de cualquier otra cosa.

Asegúrate de tener todo lo que necesitas antes de comenzar: bolígrafos, lápices, cuadernos, libros de texto, computador, snacks y todo lo que te haga sentir productivo y cómodo.

Establece fechas límite

Para terminar tu trabajo debes fijarte plazos.

Los plazos pueden ser difíciles de soportar emocionalmente porque imponen mucha presión sobre tu desempeño.

Sin embargo, los escritores exitosos establecen plazos ajustados y los cumplen constantemente.

Cualquier persona puede completar un proyecto “un día de estos”. Se necesita ser profesional para completar un proyecto en una fecha determinada.

Termina lo que empiezas

Esto puede significar terminar una oración, un párrafo, un capítulo y, obviamente, un libro completo.

Al igual que ocurre con las relaciones, los comienzos son emocionantes y fáciles, llenos de esperanza y promesas.

Pero, cuando caes en la rutina, muchas veces te encuentras de frente con la desilusión, el aburrimiento y las dudas.

Por otra parte, nuevas ideas y proyectos siempre te estarán tentando para que te alejes de la escritura.

Incluso si nunca llegas a publicar tu primer libro, merece ser terminado y tú mereces un cierre. Aprenderás de la experiencia y serás recompensado con un sentimiento de logro y orgullo.

Construye tu sistema de recompensas

Has trabajado duro. Has cumplido con tu cronograma, te apegaste a tus horarios y cumpliste con todas tus fechas.

Deberías felicitarte y tomarte el tiempo para reconocer tus esfuerzos.

Celebra cuando termines un capítulo y sal a cenar luego de una jornada de escritura enfocada y productiva.

Si construyes un programa de recompensas, la anticipación de recibirlas causará liberación de dopamina y te hará sentir bien.

Haz una lista de cómo te gustaría recompensarte pensando en situaciones o momentos que te encantaría disfrutar.

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Mejorar la escritura es un trabajo duro. Mantener un horario regular de escritura es aún más difícil, especialmente con tantas distracciones que compiten constantemente por tu atención.

Adoptar estos hábitos va a significar realizar cambios importantes en tu rutina.

Si te gusta escribir, reconocerás que los fines hacen que los medios valgan la pena por completo.

Ahora cuéntame:

¿Tienes algún hábito de escritura? ¿Cuántos de estos hábitos de escritura vas a adoptar?

Comparte tus ideas y experiencias en los comentarios.

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