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¿Cuándo fue la última vez que escribiste algo? (Los mensajes por WhatsApp y las actualizaciones de Facebook no cuentan).

Escribir es una de las experiencias más liberadoras que puedes tener en tu vida.

Es una excelente forma de canalizar tus pensamientos y emociones, y difundir tus ideas.

Escribir, dibujar, actuar, componer música o cualquier otra actividad creativa, son poderosas herramientas que fortalecen tu salud física y mental. Y no estoy hablando de hacerlo a nivel profesional.

Si escribes regularmente vas a obtener grandes beneficios que harán que quieras tomar papel y lápiz (o tu computador), con mayor frecuencia y lo antes posible.

Cuando escuchas sobre bienestar y hábitos saludables, seguro que lo primero en lo que piensas es en la dieta y el ejercicio.

A mí me pasaba igual. Ignoraba un aspecto igual de importante que las anteriores: la creatividad. Y dentro de los ejercicios creativos está, por supuesto, la escritura.

Los niños no son los únicos que necesitan tiempo y espacio para alimentar su imaginación.

No importa si lo haces como pasatiempo o para ganarte la vida, aquí tienes 3 beneficios para la salud que te ofrece la escritura creativa:

Ejercita tu cerebro

Las actividades creativas, en general, han demostrado su eficacia para prevenir enfermedades degenerativas relacionadas con el deterioro cognitivo, como el Alzheimer y la demencia. Y esto ocurre porque mantienen activo al cerebro.

Cuando realizas una actividad creativa, como por ejemplo, escribir una historia corta o pintar, estás estimulando tu capacidad para resolver problemas y pones a trabajar tu memoria. Así no te des cuenta de ello.

Un dato curioso consiste en que escribir a mano te permite aprender, asimilar y consolidar nuevos conocimientos de forma rápida. Además, esa información se adhiere a tu cerebro más rápidamente y por más tiempo.

Además, cuando escribes -independientemente del medio-, se activan diversas áreas del cerebro que guardan relación con los procesos motores.

Diversas investigaciones han sugerido que escribir con regularidad también puede ayudarte a mejorar tus procesos de aprendizaje, así como tu habilidad para resolver problemas.

La escritura también favorece tu concentración. En promedio, una persona tiene alrededor de 60.000 pensamientos al día. En un mundo de notificaciones y distracciones constantes, una actividad creativa como la escritura te ayudará a enfocar tu mente.

Cuando escribes lo suficiente, puedes esperar que tus habilidades de comunicación verbal también mejoren. Esto se debe a que ampliarás tu vocabulario y podrás construir tus discursos de una forma más coherente y elocuente. Lo que es genial tanto para tu vida personal como profesional.

¿Alguna vez has llegado a experimentar cierto tipo de pereza mental relacionada con las palabras? Es decir, tal vez hayas tenido dificultad para describir tus sentimientos, compartir tus experiencias y comunicarte con otras personas de forma verbal.

Con la escritura regular, puedes eliminar o disminuir notablemente la aparición de estos molestos episodios.

Escribir es un ejercicio del pensamiento, y al igual que el ejercicio físico, puede ayudarte a mantenerte en forma a medida que envejeces.

Eleva tu estado de ánimo

¿Alguna vez escribiste un diario? Apuesto que sí.

¿Recuerdas por qué lo hacías? Tal vez porque te hacía sentir bien.

Tareas simples como escribir en un diario o en un blog, pueden traerte efectos positivos en tu estado de ánimo.

¿Por qué?

Estudios han demostrado (sí, se ha investigado mucho sobre esto) que escribir sobre tus objetivos en la vida puede ayudarte a sentirte más feliz y saludable.

Piensa en lo siguiente:

¿Qué es lo primero que haces cuando algo bueno te sucede? Seguramente vas corriendo a contárselo a un amigo o a un familiar. ¿Por qué? Porque, al hacerlo, te sientes todavía mucho mejor, disfrutas más el momento y la situación.

Lo mismo ocurriría si escribieras sobre esas experiencias que te han hecho sentir bien.

Las investigaciones han señalado que escribir sobre experiencias positivas puede contribuir a mejorar el estado de ánimo de una persona y a reducir las visitas a los centros médicos y psiquiátricos.

Así que la próxima vez que algo bueno te pase y no tengas a quién contárselo, escribe sobre ello. Nadie tiene por qué leerlo y te sentirás aún mejor.

Y es que, precisamente, eso es lo que hacen las actividades creativas: “te hacen sentir bien”. Sencillamente, dedicar tiempo a algo que disfrutas es satisfactorio y edificante. Así que acude a ellas cuando tengas un mal día.

Cuando escribes -por ejemplo, en un diario- vas aprendiendo a lidiar con las emociones abrumadoras con las que te tropiezas en tu vida diaria. Y es una gran salida para expresarte.

Escribir te pone en contacto con tu mundo interno y libera la intensidad de las emociones atrapadas.

Además, escribir te ayuda a conocerte a ti mismo y a mirar las situaciones desde otra perspectiva.

¿Conoces esa agradable sensación de logro después de construir o arreglar algo, o de ganar en un juego?

Como consecuencia de escribir, obtendrás esa sensación de logro al terminar una historia, al publicar un post en tu blog o la última entrada de tu diario. Y eso te hará sentir fenomenal.

Al igual que tus vínculos e interacciones sociales te ayudan a tener una vida más feliz y saludable, la escritura te ofrece un equivalente privado: te mantiene pensando regularmente y evita que se forme moho en tu mente.

Disminuye la ansiedad

El estado de desenvoltura que suministra la escritura constante y fluida, disminuye la frecuencia cardiaca y ayuda a prevenir enfermedades del corazón.

Además, cuando llegas a tu objetivo, no importa cuál sea, tu cerebro estará inundado de dopamina, la sustancia química que te hace sentir bien (lo que nos remite al beneficio anterior).

El acto de escribir calma tu actividad cerebral, lo que te lleva a una sensación de paz y tranquilidad.

La escritura ha sido utilizada en múltiples contextos terapéuticos para que las personas que han atravesado por hechos traumáticos o de un nivel elevado de estrés, puedan procesar sus emociones.

Cuando agregas algo de creatividad a tu vida diaria puedes obtener un resultado similar al obtenido con la meditación. Vacías tu mente, capturas lo positivo que llega hacia ti y eliminas las toxinas mentales que te inundan diariamente.

Te propongo un ejercicio: escribe todos tus pensamientos, quejas sobre la vida, dudas, fantasías y todo aquello que se te cruce por tu cabeza. Simplemente hazlo. En papel o en tu computador. No importa.

Seguramente el resultado final sea bastante caótico, pero no te fijes en eso. El objetivo consiste en limpiar tu mente para que puedas continuar con tu día, y si lo haces de noche, para que duermas mejor.

Sin esos pensamientos molestando y distrayéndote en la parte posterior de tu cabeza, será más fácil para ti concentrarte y dedicarte a lo más importante.

¡CUIDADO! Escribir puede resultar adictivo

Sorprendente todo lo que las tareas creativas en general, y la escritura en particular, pueden beneficiar tu salud física y mental, ¿cierto?

Así que, toma un bolígrafo y comienza a escribir, garabatear o dibujar. Ensúciate las manos con cerámica o toca algún instrumento.

Si ya te gusta escribir, genial. Continúa haciéndolo.

Si quieres comenzar a escribir y no sabes cómo empezar, considera hacerlo sobre lo que ya sabes: sobre ti, tu vida, tus emociones y tus vivencias.

El objetivo es que tengas una práctica en la que puedas aprender más sobre ti y sobre la vida. Una actividad que te permita descubrir la manera única de expresar quién eres realmente, incluso si nunca llegas a publicar un libro o a grabar un disco.

Llevar un diario no es solamente para quinceañeras. Si no quieres llamarlo así, llámalo “tus memorias”.

Antes de decidir que estás muy viejo u ocupado como para escribir un diario, considera los beneficios que tiene para tu salud.

Muchos de nosotros andamos con más estrés del que podemos manejar, liberando hormonas (como el cortisol) que son perjudiciales para nuestro sistema inmunológico.

Escribir un diario (o tus memorias) va a ayudarte a reducir esos niveles de cortisol, te ayudará a dormir mejor y a salir de estados depresivos temporales.

Por otra parte, descubrir tus dones creativos y dedicarle tiempo a tu lado artístico, es una práctica esencial para tu bienestar. Pintura, música, escritura, teatro, lo que sea. Te estás dando un regalo invaluable que muy pocas personas están dispuestas a disfrutar.

Es fácil quedar atrapado en el ajetreo y el bullicio de la vida diaria. Entre compromisos laborales, familiares y sociales, resulta fácil abandonar tus pasiones creativas.

Hay muchas formas en las que puedes beneficiarte escribiendo de manera regular, incluso si no eres (ni quieres llegar a ser) un escritor profesional.

Comienza a escribir hoy y disfruta de los beneficios. Escribir cada día mejora tu vida.

Ahora tú,

¿Escribes con regularidad? ¿Qué beneficios has obtenido de ello tanto a nivel personal como profesional?

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